
Vivimos en los tiempos peligrosos predichos por los profetas de la antigüedad.
Cada día enfrentamos tentaciones y situaciones que ponen en peligro
nuestras vidas espirituales así como nuestro bienestar físico y económico.
Escuchamos, vemos y aún somos víctimas de violencia,
robos, asaltos, secuestros, extorsiones y amenazas. Nuestros hijos y nosotros mismos
estamos expuestos a pornografía de todo tipo, música no apropiada, deshonestidad,abusos de inmodestia y lenguaje no apropiado.
... Continuar leyendo. |